DECIR LO QUE SENTIMOS
Si pudiéramos grabar momentos en cinta, muchos de nosotros no pararíamos de ver la misma película una y otra vez, aunque no hablo, de conversaciones, ni siquiera de imágenes, si no de algo más profundo, como sentimientos y sensaciones.
Aunque por desgracia, a veces se graban a fuego en alguna parte de nuestro cerebro, y no podemos sacar fuera todo eso, que nos llena de nostalgia, y nos hace darle demasiadas vueltas a un pasado, que además de lejano, es irrecuperable.
El tiempo está pasando demasiado deprisa como para poder almacenar tantas sensaciones, y recuerdos.
Y nos vemos intentando analizar una y otra vez mil situaciones, creyendo que con ello quizás, cambiemos lo que dijimos o hicimos, pero es evidente, no podemos hacerlo.
Algunos recuerdos caen como una losa sobre nuestro cargado corazoncillo, nuestra memoria no es selectiva ante el dolor, y nos recuerda muy a menudo aquello en lo que hemos fallado.
Las peores lágrimas son las de impotencia, porque sabes que no puedes hacer un remiendo a algo que pasó hace ya casi siglos.
Si pudiera dar marcha atrás cambiaria tantas cosas….!
Una y otra vez la misma retahíla en nuestra cabeza.
Jamás aprenderemos.
Lloramos de rabia porque no le hemos dicho a alguien lo mucho que nos importaba. Y ya no podemos… ya no está.
Ahora pienso decirlo, nunca más me volverá a ocurrir. Si me importas te lo voy a decir, si te quiero, necesito gritarlo. Si no te he olvidado, quiero que lo escuches. No voy a esperar a que no estés.
No pienso llorar nunca más de impotencia, no necesito malos recuerdos. No quiero dejar que te vayas sin que lo sepas.
Gritaré hasta quedarme afónica que me haces falta, y que si no estás…. Te echaré en falta, te necesitaré. Y sé que me dolerá mucho tu pérdida.
Te quiero, lo diré muy bajito, no quiero que nadie más lo oiga. Sé que me vas a oir.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home